En un mundo de cambios acelerados, se podría decir que no es fácil tener paz interior, debido al vertiginoso ritmo de la vida moderna y del nivel de ansiedad y estrés que ésta conlleva. Los cambio son tan rápido que no tenemos tiempo para ajustarnos a ellos. El desequilibrio y el nerviosismo se multiplican día a día y amenazan con transformarse en una gran epidemia. Pero aun así no tomamos en consideración que el estrés nos está matando. Debes de estar consiente que el estrés es una de las enfermedades mortales de este siglo 21. Vivimos tan acelerados que no disfrutamos las bendiciones que tenemos. Aprender administrar las emociones es esencial para tener esa paz interior que tanto necesitamos. Nuestra paz interior comienza en el momento que reconocemos los 60 mil pensamientos diarios que estamos generando. Estos están contaminados con virus negativos que nos paralizan. Conocerse a sí mismo y encontrar la paz interior es esencial para la realización personal. Una persona necesita conocerse bien a sí misma, siendo consciente de sus fortalezas y debilidades; Si no aprende a identificar sus estados de ánimo y las consecuencias que estos pueden tener en su comportamiento, es muy poco probable que pueda controlar sus reacciones ante las circunstancias y a utilizarlas de manera productiva. Debemos tomar conciencia de los riesgos que implica la pérdida de la paz interior y esforzarnos por preservar a toda costa este preciado bien. Para crear una vida extraordinaria es preciso aprender a sobreponernos a las situaciones adversas. La emoción más buscada por la gente es la felicidad y poder alcanzar esa paz interior. Aquellos que son fuertes emocionalmente consiguen la felicidad verdadera y el éxito duradero, no como un momento de sus vidas, sino como parte de su vida. Es importante reconocer que la paz viene del interior, No la busques fuera. Quien cultiva su paz interior transmite tranquilidad al resto del mundo. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, eso es lo que vas a proyectar en tu entorno. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo. Vivir la vida en paz está sustentado en algunos conceptos básicos que no se pueden pasar por alto, como el no ser violento, ser tolerante, sostener puntos de vista moderados y celebrar lo maravilloso que es la vida. Pero cómo podemos conseguir esa paz que tanto anhelamos. Les menciono 10 pasos que nos pueden ayudar a enriquecernos la vida:

1. Ama y amate: No podemos amar si no nos amamos antes. El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor. El verdadero amor nace de la comprensión. El amor hecho fuera todo temor.

2. Agradece: La felicidad nunca llegará a aquellos que no aprecian lo que ya tienen. Hoy he comenzado el día feliz, he despertado y estoy vivo. Tengo esta vida valiosa y no la desperdiciaré.

3. Practica la tolerancia: Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí. Los estallidos y la ansiedad sólo generan agresión. Mantener una actitud paciente te lleva a un camino de tranquilidad y buenas relaciones con los demás.

4. Perdona: ¿Te has puesto a pensar cuál sería la consecuencia si todos siguiéramos la ley del talión: “Ojo por ojo”? Quizá todos seríamos tuertos. Vive el presente y no en el pasado, el perdón te libera del resentimiento y estarás más cerca de la armonía.

5. Medita: Si es practicada a diario, produce asombrosos resultados en los aspectos físico, mental, emocional, y espiritual de nuestro ser. Nos conecta con nuestros propios poderes internos de vitalidad, claridad y amor. Cuando se hace con profundidad, nos da un sentimiento expandido de conexión con toda la vida, una experiencia de dicha profunda.

6. Deja fluir: Cuando algo malo te sucede tienes tres opciones: dejar que te marque, dejar que te destruya, o dejar que te fortalezca. Dejar fluir significa aceptar cada situación como es. Significa no forzar las cosas y dejar que todo fluya naturalmente.

7. Se generoso: comparte lo que tienes con los demás. Da, aunque tengas muy poco que dar. La experiencia demuestra que ser generoso y ser feliz van de la mano.

8. Vive el aquí y el ahora: El secreto de la felicidad es no dejar que el pasado se interponga, ni que el futuro te moleste. El pasado ya paso y no puedes hacer nada, y el futuro aún no ha llegado. Vive el presente. Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora.

9. Piensa y visualiza en positivo: Tu actitud determina tu estado de ánimo. Piensa en positivo y haz visualizaciones de cosas positivas que te generen paz o piensa en un lugar seguro para ti donde estar en paz. En lo que piensas, te conviertes. Lo que sientes, lo atraes. Lo que imaginas, lo creas.

10. Llénate de Dios: Cuando Dios es tu centro desarraiga la “soberbia”, quita el “egoísmos”, anula el “amor propio”, no caes en la “injusticia”, ni en “odios, ni en rencores” Dios siempre tiene una respuesta a tiempo. A veces la ansiedad nos trae frustración, es por eso por lo que debemos buscar su presencia y esperar que las puertas sean abiertas a su manera. Concluyendo: Las personas con paz interior son seres felices siempre, a pesar de sus circunstancias. Tienen una gran capacidad de autocontrol y saben brindar amor y felicidad a aquellos que les rodean. Saben ayudar y servir a otros sin esperar nada a cambio, porque han aprendido a disfrutar del acto de dar. Han aprendido a valorar la vida en su justa medida y a disfrutar con absoluta plenitud, tomando de ella todo lo que les sea posible para enriquecerse cada vez más interiormente; Y comparten todo ese potencial con el resto del mundo.

Te deseo un Feliz Año 2020. Recuerda que lo resultados depende de ti.