Cada adversidad  nos trae una  oportunidad

Dr. J. R  Román

 jrromanmotivando@gmail.com

En los  días que nos ha  tocado  vivir, vemos que los cambios  acelerados, la  toma de decisiones,  el aumento en el costo de vida, cambian los escenarios. Donde hay experiencias  negativas, decepcionantes y realmente estas situaciones pueden convertirse en una  gran oportunidad.  En estos tiempos las personas innovadoras llevan la  delantera, saben redefinir los problemas y los retos y pueden sacarle el mayor  provecho a la  situación.

En un  tiempo  donde el petróleo era  barato, las  tierras  que tenían petróleo se desvalorizaban por qué no se podían  utilizar para  cultivar  alimentos. Hoy el que  suceda eso es una  buena  noticia, es la misma finca, es el mismo petróleo  pero una  interpretación  diferente.  Hace  algunos  años la gran cantidad de madera  sobrante en los  aserraderos era un gran  problema porque no tenían  donde  guardarlas.  Alguien se fijo en esos  desperdicios y decidió  aprovechar la  oportunidad. Tomo  esos  sobrantes de madera y le añadió un  aglomerante y un  disolvente  e invento un material  sintético que ha  ayudado a  construir  cientos  de residencias y oficinas. Lo que  significa que detrás de cada  adversidad puede  haber una  gran  oportunidad. Tenemos que  aprender a  modificar, nuestro  modo de ver, oír e  interpretar las  situaciones que estamos  viviendo hoy.

El mundo está  lleno de oportunidades. Lo que necesitamos son más  personas que aprendan  a enfocarse en las  fortalezas que tenemos y   utilizar los retos en oportunidades para crecer.  Esto comienza redefiniendo la  forma en que nos comunicamos  con  nosotros mismos y con los demás. Debemos de aprender a interpretar situaciones adversas en oportunidades de crecimiento. Aquellos que aprendan hacerlo van ejercer más  influencias , van a  disfrutar de mayores  victorias y van a ayudar a  otros a cambiar  las percepciones negativas de la gente, por  nuevas  representaciones positivas que  le permitan interpretar las  adversidades como  nuevas oportunidades.

Durante  los últimos años  hemos  visto, como las campaña   publicitarias  nos llevan a  cambiar nuestras forma de ver un producto  o un servicio que pensábamos que en  algún momento no  nos  interesaría o no era  importante para  nosotros. Necesitamos  aprender a comunicarnos  con nosotros mismo, empleando  el sentido  común,  voluntad y persuasión como si  estuviéramos  reviviendo una  campaña publicitaria. Tenemos que  redefinir las experiencias  negativas para que trabajen a nuestro favor. Recuerdo que  en una ocasión tuve un accidente y me  fracture una pierna, lo que me llevo a estar seis meses en un proceso de recuperación. Donde no puede trabajar y  tuve que  utilizar  todos los  recursos  para  mantener a mi familia.

 Fueron tiempos difíciles, pero en un  momento  me pregunte, que  bendición puede traer esta  adversidad. Me  pregunte: ¿Si repito lo que hice los pasado cinco años, qué  resultados voy a tener en estos próximos  cinco años? Mi visión era que  quería escribir libros, dar conferencias, impactar  vidas, ayudar  a desarrollar  nuevos  negocios. Pero en ese  momento  todo lo que pensaba  tenía una relación a mi  incapacidad  temporal. Tuve que dar un cambio  trescientos sesenta  grados, comenzar a verme y  visualizar cuál era  mi propósito, mi visión y mi destino. Aproveche ese tiempo de descanso y de recuperación para cambiar la  forma de verme, cambiar la  forma  de interpretar lo que me estaba  sucediendo y reenfoque toda mi energía hacia donde iba estar en estas  próxima cuarenta y tres mil ochocientas  horas que traerían los próximos  cinco años.

Quiero compartir  varios puntos para sacarle provecho a la adversidad.

1.      Identifique que bendición  tiene esa  adversidad. ¿Cómo se puede convertir en una  oportunidad?

2.      Visualice como debe ser su  comportamiento para  atraer eso que  usted desea hacer.

3.      Establezca que conducta  tiene  que  cambiar y cómo se tiene  que  comunicar con usted para  lograrlo.

4.      Desarrolle nuevos comportamientos que le  ayuden a subir de nivel y alcanzar su meta.

5.      Rodéese de personas que le sirvan de facilitadores, para superar los momentos que está viviendo.

6.      Comience a disfrutar el sentimiento que le  traerá el convertir esa meta  o ese sueño en  realidad.

El futuro es desconocido, pero lo podemos hacer realidad enfocándonos, en las  cosas  buenas que tenemos, en las  que  queremos hacer y en el  legado que dejaremos a las  futuras  generaciones. Recuerde  todas las personas que conoce que se han  superado en  los momentos  difíciles, que han  logrado  grandes proyectos cuando llegaron al fondo de la piscina,  donde no podían  bajar más. La única opción que tenían era mirar  hacia  arriba y decir qué  bueno que no  puedo bajar más, ahora  voy a subir. Tus  mejores momentos  vienen de camino.